Si eres una persona con algún tipo de
discapacidad o pareja de alguien que tiene esta condición tendrás muchas
preguntas sin poder responderte. Si bien cada situación difiere de otra. Quiero
que nos concentremos en el siguiente tema: la sexualidad tiene dos niveles: una
emocional y otro físico. Antes de ver tus posibilidades físicas necesito que te
concentres en tus posibilidades emocionales. Y en esto me refiero tanto a uno
como a otro. Al que tiene la discapacidad y al que no. Entonces vamos a ver que
a nivel emocional y mental tanto uno como otro tiene sus propias discapacidades
fruto de la educación, los tabúes, las vergüenzas, las malas experiencias o,
incluso la falta de experiencia.
Deberemos trabajar sobre eso en forma
individual. Para ello es muy importante entender que la sexualidad humana es un
fenómeno complejo, que recorre de forma transversal la vida de todo ser humano
desde que nace hasta que muere, y que le conforma como persona y marca su
identidad.
Aunque tradicionalmente se la ha relacionado
sobre todo con la reproducción de la especie, la sexualidad tiene también otros
fines que son mucho más importantes. Las vivencias de la sexualidad se
relacionan sobre todo con el placer, con la manifestación de determinados
sentimientos, con la comunicación íntima, con la ternura y con el afecto.
La sexualidad es una necesidad básica del ser
humano, tanto de mujeres como de hombres. La satisfacción de los deseos
sexuales tiene múltiples manifestaciones, y abarca tanto las fantasías,
pensamientos, caricias de todo tipo y por todo el cuerpo como la penetración
coital, anal o bucal. La masturbación es otra expresión de la sexualidad.
Aunque es posible negar o reprimir nuestra sexualidad, no es posible anularla:
todas las personas son seres sexuales, independientemente de si tienen o no
actividad sexual.
El coito es una práctica sexual que se da a
medida que avanza la edad y, por tanto también, las relaciones íntimas con otra
persona. Lamentablemente, se ha convertido en el objetivo de cualquier relación
sexual.
Parece interpretarse que unas relaciones sexuales
no son completas si no finalizan en alguna forma de penetración, vaginal o
anal. Sin embargo, es importante transmitir un concepto más integral de la
sexualidad según el cual sería conveniente:
- 1 Romper el concepto o norma que establece una íntima relación entre sexualidad-genitalidad penetración o coito.
- 2 Ampliar las expectativas de obtener placer, situando el orgasmo y la eyaculación como un componente más, no el único ni el mejor.
- 3 No reducir las potencialidades sexuales al acto sexual, valorando la variedad de manifestaciones sexuales de cada persona.
Es muy importante romper con las barreras, los
mitos y las limitaciones emocionales para vivir una sexualidad plena.
Consúltanos en forma gratuita sobre un ejercicio que te ayudará a comenzar a romper estas barreras: sexosobreruedas.asesoria@gmail.com
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